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¿Qué dice Juan Pablo II de San Antonio?
El
Papa Juan Pablo II definió a San Antonio "hombre
evangélico". Este altísimo reconocimiento
se encuentra en el discurso que pronunció en Padua, el
12 de septiembre de 1982, con ocasión de su memorable
visita a la Basílica de San Antonio..
Reproducimos aquí algunos pasajes que sobresalen,
porque, a través de las palabras del mismo Papa, apreciamos
todavía más a fondo a San Antonio.
"Durante toda su existencia San Antonio fue un hombre
evangélico. Y si nosotros lo honramos como tal, es
porque nosotros creemos que el Espíritu Santo vivió
en él de modo extraordinario enriqueciéndolo
con sus maravillosos dones y moviéndolo "desde
dentro" para emprender una actividad que fue extraordinaria
en los treinta y seis años de su existencia, pero que
está muy lejos de haberse acabado en el tiempo, ya
que prosigue, vigorosamente y providencialmente, todavía
en nuestros días.
Quisiera pediros a vosotros que meditéis exactamente
sobre esta marca de perfil evangélico. Ésta
es también la razón por la cual San Antonio
es proclamado "el Santo".
Sin hacer exclusiones o preferencias, ésta es una
señal que en él la santidad ha conseguido vetas
de extraordinaria altitud. La santidad se ha impuesto sobre
todo el resto por medio del poder del ejemplo y ha dado a
la devoción a San Antonio una expansión extrema
en el mundo. Es realmente difícil encontrar una ciudad
o un pueblo en el mundo católico donde no haya al menos
un altar o una estatua del Santo. Su rostro sereno ilumina,
con una amable sonrisa, millones de casas cristianas, donde,
a través de él, la fe nutre la esperanza en
la providencia del Padre celestial. Los creyentes, los más
pequeños y los más indefensos sobre todo, lo
sienten y lo consideran su Santo, un intercesor siempre a
punto y enérgico a su favor.
Exulta, Lusitania felix; O felix Padua, gaude. Exulta, feliz
Portugal; oh feliz Padua, alégrate. Yo repito estas
palabras junto con mi predecesor Pío XII. Alégrate
Padua, en tus orígenes romanos y también preromanos;
a los espléndidos eventos de tu historia tú
añades el nobilísimo título de guardián
de la viviente y palpitante memoria de San Antonio en su gloriosa
tumba. De ti, de hecho, su nombre se ha difundido y resuena
todavía en todo el mundo, por esta especial característica:
la autenticidad de su perfil evangélico".
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